Abraham Silvio: “Me cuesta más hacer 42 km en asfalto que 110 en montaña”

Abraham Silviocambió el rugby por las carreras de larga distancia en montaña y desde entonces han cambiado muchas cosas en su vida. Entre ellas, su físico (Abraham ha perdido 25 kgs.), su forma de entrenar e incluso su dieta (desde hace dos años Abraham es vegetariano). Después dehablar con Fernando Pérez,  Campeón de España de Canicross, hoy hablamos con Abraham Silvio en el blog de MUND para que nos cuente cómo han sido todos estos cambios. Que disfrutéis con la entrevista. 
 
 
 
Hola Abraham, bienvenido al blog de MUND. ¿Desde cuándo empiezas a correr y cómo surge esa afición?
Llevo corriendo unos 15 años, pero al principio yo corría como complemento del deporte que practicaba entonces, que era el rugby. En esos años correr era sólo un complemento físico para mí. Ahora llevo seis años dedicados exclusivamente al ultrafondo y la ultra distancia.
 
Sabemos que en un principio empezaste a correr por asfalto, pero luego cambiaste a montaña. ¿Qué te llevó a hacer el cambio?
Yo diría que el aburrimiento. El asfalto me parece mucho más aburrido y monótono que la montaña. En asfalto todo es muy lineal, mientras que en montaña tienes subidas, bajadas y unos paisajes espectaculares. Eso es lo que me llevó a hacer el cambio.
 
 
 
¿Qué diferencias encuentras entre estos dos tipos de modalidades, asfalto y montaña?
En asfalto vas con el cuerpo al límite, porque las marcas son muy importantes y tienes que ir entregado al máximo. No puedes despistarte nada, pues en el momento en que te despistas ya no vas a conseguir la marca que quieres. En montaña yo veo que no es así, pues es una modalidad de correr que te permite hacer tu propia estrategia. Por ejemplo, si la subida no es tu punto fuerte puedes aprovechar las bajadas para ir a tope y recuperar el tiempo que no consigues en el terreno que se te da peor. Eso sí, en general las carreras de montaña implican una preparación física mayor, pues se invierte más tiempo en las carreras y el desgaste es muy importante.
 
Actualmente también corres pruebas de ultra-fondo. ¿Te ha resultado fácil prepararte para una especialidad tan exigente como esta?
Pues aunque pueda sonar extraño no me ha resultado difícil. Para mí es más complicado afrontar un maratón en asfalto que realizar una prueba de 110 km. en montaña. Quizá sea porque en el asfalto vas al límite siempre, no hay respiro, mientras que en montaña puedes dosificar más el esfuerzo, como ya he dicho. Además, en el asfalto el factor mental es muy delicado, pues cuando no te salen las cuentas te hundes rápidamente. En montaña es más fácil gestionar los bajones que tengas.
 
 
 
¿Qué importancia crees que tiene el factor mental en una carrera?
Una carrera en montaña es la unión del físico y la cabeza, por lo que resulta muy importante el factor mental. En una carrera simplemente una mochila mal colocada que vayas pensando que te roza y te molesta puede servir para que tu rendimiento vaya bajando cada vez más. Yo creo que cuando llegas a la última parte de una carrera ultra casi todo el peso recae en el factor mental, pues el físico ya va muy al límite. A esas alturas de la carrera el factor mental resulta determinante.
 
¿Qué dirías que es lo más importante para poder correr una prueba de ultrafondo?
Lo primero es hacerse un reconocimiento médico exhaustivo para saber que estás en plenas condiciones para correr. Después tienes que tener un buen entrenamiento y un buen material de competición, pero lo primero que yo diría es que hay que estar físicamente impecable para correr estas carreras.
 
 
 
En 2014 conseguiste un magnífico 5º puesto en el Gran Trail de Peñalara, en la modalidad de 80 km. Esta carrera es una prueba muy prestigiosa, ¿cómo la recuerdas?
Fue una carrera perfecta porque yo me encontraba muy bien tanto en lo físico como en lo mental. La carrera salió rodada, desde el primer momento estuve en el grupo de cabeza y pude pelear por el tercer y el cuarto puesto. En el tramo final de la carrera la persona que iba delante de mí empezó a cojear y yo le di un ibuprofeno que le permitió reponerse; entonces ya no pude superarle. De todas maneras no me arrepiento de haberle ayudado, para mí el quinto puesto está fenomenal. Fue una gran carrera, desde el kilómetro 0 hasta el 80.
 
 
 
En 2015 fuiste 4º en el Ultra de Sierra Nevada, de 63 km., en categoría minimalista. ¿En qué consiste esta categoría?
El minimalismo es un tipo de calzado carente de amortiguación; simula lo que sería correr con el pie descalzo. Es correr con unas zapatillas reducidas a la mínima expresión. Esa carrera también me salió muy bien.
 
 
 
Antes de correr practicaste rugby muchos años. ¿Qué analogías encuentras entre estos dos deportes?
Los dos son deportes duros y muy exigentes: en el rugby recibes palos, pero también los recibes en las carreras ultras, dado que se recorren distancias muy largas que no perdonan físicamente. En ambos deportes hay un gran sentido del compañerismo y la deportividad, eso es lo que más me gusta de ellos.
 
Imaginamos que tu físico sufriría un importante cambio al dejar el rugby y comenzar a correr. Cuéntanos cómo fue ese proceso.
Sí, cuando yo entrenaba para rugby hacía mucho gimnasio, algo que ahora ya no trabajo tanto. El proceso que se sufre al cambiar de un deporte a otro viene determinado por el tipo de entrenamiento que practicas. Físicamente la transformación es brutal, porque yo antes pesaba 95 kg y ahora estoy en 70.
 
 
 
Hace dos años decidiste hacerte vegetariano. ¿Cómo ha afectado ese cambio nutricional a tu preparación deportiva?
Desde que dejé de comer carne he notado cambios a mejor en lo que a recuperación física se refiere. Ahora noto que mi cuerpo asimila mejor el entrenamiento. Antes me costaba mucho más recuperar y ahora noto que me recupero mejor. También en carrera me resulta mucho más fácil gestionar los avituallamientos; antes tenía siempre más hambre en competición, ahora me puedo tirar 4 ó 5 horas habiendo comido sólo un puñado de almendras y no siento la necesidad de comer nada más. En general me noto más autosuficiente a la hora de correr desde que soy vegetariano.
 
Nosotros ya publicamos en su día un artículo en el blog hablando de la dieta vegetariana en el deporte. ¿Crees que aún sigue habiendo muchos prejuicios al respecto a causa de la gente que piensa que un deportista tiene que comer carne?
Sí que hay prejuicios, en general creo que hay desinformación al respecto. Hay deportistas vegetarianos y veganos que están a un nivel altísimo, pero hoy en día sigue costando reconocer que no es necesario comer carne para rendir al máximo. Es una especie de mito que se creó en su día y aún hoy resulta difícil de derribar. Al final se trata de comer las proteínas y los hidratos que necesites para estar en forma, no se trata de comer carne, pescado o verdura.
 
 
 
Háblanos de tus planes de futuro. ¿Tienes alguna competición en mente?
El principal objetivo que tengo ahora es correr el Gran Trail de Peñalara en la distancia de 110 km. Cuando quedé quinto corrí la distancia de 80 km. y ahora me gustaría correr la prueba reina de este trail. Además completaré el calendario con distintas carreras, pero la de Peñalara es la que centra casi toda mi atención.
 
Por último, ¿qué tal con MUND? ¿Te sientes cómodo con nuestras prendas?
Me siento muy bien incluso con las prendas compresivas. Digo esto porque las compresivas son unas prendas que yo casi nunca había utilizado antes, porque tengo unas piernas muy grandes y con estas prendas no me sentía cómodo. Pero esto no me ha ocurrido con MUND, uso prendas compresivas en competición y me siento muy bien. También me gustan mucho con las medias de recuperación, que me vienen muy bien para recuperarme del enorme esfuerzo que supone hacer una carrera ultra. Por otro lado, hace poco hice un reto contra el cáncer en una carrera y me fue fenomenal utilizando el modelo Ultra Raid.
 
Muchas gracias por la entrevista, Abraham.
 
 
Fotografías: Rosa Guerrero